Análisis de un artículo sobre las innovaciones para enseñar historia en Educación Infantil
El siguiente artículo “Propuestas de innovación para la
enseñanza de la historia en Educación Infantil” cuyos autores son Pedro
Miralles Martínez y Pilar Rivero Gracia, defienden la importancia de enseñar el
tiempo histórico en Educación Infantil a partir de las experiencias de los
infantes e introduciendo un programa de innovación con actividades didácticas
relacionadas con la historia.
De esta manera, lo primero que hay que analizar son los
contenidos en el currículo de Educación Infantil y observar que la historia no
está incluida directamente en un área concreto, pero al mismo tiempo puede
relacionarse con todas ellas. En este sentido, la historia en el segundo ciclo
de infantil puede contribuir a la formación de la identidad del infante dentro
del área de Conocimiento de sí mismo y autonomía personal. Asimismo, la
historia coopera con las huellas del pasado y su interpretación así como, el
manejo con fuentes históricas se trabaja los ámbitos de la comunicación y de
representación. Es cierto que podemos vincular algunos objetivos del área de
“Conocimiento del entorno” pueden desarrollarse a partir de temas históricos como,
por ejemplo, “Observar y explorar de forma activa su entorno, generando
interpretaciones sobre algunas situaciones y hechos significativos, y mostrando
interés por su conocimiento”. Dentro del bloque de “Cultura y vida en
sociedad”, implican conocer el patrimonio cultural del entorno, entender el concepto de tiempo y abordar
aspectos de la vida cotidiana en diferentes épocas históricas. Del mismo modo,
dentro del bloque sobre el medio físico, se indaga sobre temas como “Estimación
intuitiva y medida del tiempo. Ubicación temporal de actividades de la vida
cotidiana”. En el aula por tanto se
pueden realizar diferentes itinerarios didácticos en los que se trabaja la
cultura e historia como son las visitas a museos (Cuenca y Martín, 2009) o
el acercamiento a personajes históricos
relevantes (Moltó y Carbonell, 2006). No obstante, la enseñanza del tiempo no
aparece explícitamente en el currículo aspectos como la temporalidad, la medida
del tiempo o los ritmos de la vida cotidiana, sino que se trata de forma
generalizada ( Trepat, 2011).
Teniendo en cuenta los aspectos referidos anteriormente,
podemos preguntarnos si los docentes somo capaces de enseñar el tiempo
histórico en las aulas de Educación Infantil.
Sin embargo, hay tres nociones básicas temporales fundamentales, que es
necesario que sean incluidas en el proceso de enseñanza- aprendizaje de infantil
: los conceptos de tiempo y de cambio, la interpretación del pasado y trabajar con las fuentes históricas (Cooper,
2002). En cuanto a trabajar el modelo histórico con los infantes, es posible
siempre y cuando los contenidos y el método seleccionados sean adecuados y
estén adaptados a los con conocimientos (Feliu y Hernández, 2011). Esto podemos
llevarlo a cabo mediante la manipulación de objetos tangibles relacionados con
el pasado, planteando un hilo conductor como puede ser la Edad Media, los
romanos, Egipto, enseñar a analizarlos, identificar sus características
principales, clasificarlos y crear un museo de aula o incluso proponer a los
alumnos que los encuentren por el aula simulando una excavación arqueológica. Las visitas a
espacios patrimoniales del entorno son también un recurso apropiado y
conveniente para la comprensión y orientación temporal (Cuenca y Domínguez,
2000).
En el artículo se proponen diferentes estrategias
metodológicas que se ofrecen una manera de acercar los contenidos históricos al
alumnado siempre teniendo en cuenta las ideas alternativas de los infantes.
Entre las estrategias metodológicas destacamos las siguientes (Almagro, Baeza,
Méndez, Miralles y Pérez, 2006; Pérez, Almagro, Baeza, Méndez y Miralles, 2006;
Pérez, Baeza y Miralles, 2008):
Primeramente, el aprendizaje significativo interviene en la
adquisición de nuevos conocimientos para que tengan sentido para los alumnos y
el aprendizaje de los contenidos sea producto de una adecuada motivación e
interés. Seguidamente, el trabajo globalizado requiere abordar conjuntamente
todas las áreas del currículo, analizando aquellos aspectos más valiosos para
los infantes. Además, la implicación y participación recae sobre el alumnado,
protagonista de su propio su aprendizaje. Asimismo, la consideración de los
intereses del alumnado para establecer los objetivos de la programación es
fundamental para este proceso. Cabe destacar, la enseñanza de forma lúdica
mediante juegos atractivos y llamativos para el alumnado, donde jugar está
ligado con aprender de una forma motivadora, ya que lleva a la práctica toda
aquella información que ha adquirido. Hay que mencionar la relación y
asociación de ideas donde integran los elementos ya que la historia supone una
secuenciación de hechos con una relación causal, a través del cual establecerán
relaciones mentales. A su vez, la narración es esencial en tanto que se
desarrolla el lenguaje y ayuda a vivenciar sucesos, adentrarse en lugares y
tiempos pasados a través de la imaginación. De la misma manera, los infantes
pueden contar su propia historia personal o de su entorno inmediato, explicando
por ejemplo el árbol genealógico, acercando el concepto de historia a los
alumnos. El papel de elementos ilustrativos o visuales como una fotografía de
momentos pasados o un dibujo realizado por ellos mismos son recursos útiles
para acceder al conocimiento de la historia. También se pueden utilizar
diversos recursos y materiales didácticos en las aulas de Educación Infantil
con los que relacionen los temas que se van trabajando. En este sentido, la preparación
de ambientes ofrece la posibilidad de proporcionar recursos adecuados que
tienen relación con los contenidos que se pretenden trabajar en clase.
Finalmente, la última estrategia metodológica es proporcionar protagonismo a
los alumnos y a las familias en tanto que puedan participar activamente en las
propuestas del centro escolar, así como las salidas didácticas o talleres fuera
del aula. Por tanto, la función del docente es la de facilitar los
aprendizajes, proveer los recursos necesarios para la realización de las
actividades, es el guía y modelo creando un clima favorable en el aula.
En cuanto a las propuestas que se suelen trabajar en las
aulas de Infantil relacionadas con el tiempo, están basadas en rutinas diarias,
las celebraciones de cumpleaños, las estaciones, la organización de secuencias
desordenadas de una historia y el estudio de conceptos como antes y después, la
duración. No obstante, este artículo plantea diversas propuestas innovadoras
para enseñar historia en Educación Infantil.
Por un lado, una de las propuestas innovadoras es la
introducción las narraciones históricas para fomentar los tiempo y personas
lejanas a su experiencia directa (Wood y Holden, 2007). El empleo de la
imaginación en cuentos, leyendas populares o relatos mitológicos facilita la
introducción de la historia en el aula.
Por otro lado, el descubrimiento del patrimonio histórico
cercano al entorno del niño por medio de visitas a museos o salidas del aula
permite enseñar la historia a través del contacto directo con los objetos del
pasado (Wood y Holden, 2007). En el caso de realizar salidas fuera del aula es
imprescindible enseñar al alumnado a deducir la información de los monumentos y
objetos históricos. De esta manera, la actividad no solo se centrará en la parte
lúdica sino que también se plantearán cuestiones como la aproximación al
conocimiento físico y sensorial del objeto, el descubrimiento de su función
práctica de los elementos teniendo en cuanto cuándo, cómo y qué finalidad
tiene, así como el análisis de su entorno y contexto en el que se producen, la
dimensión cronológica del objeto en relación con otros mediante la comparación
y averiguar el significado estético, simbólico, iconográfico del mismo (Cuenca,
2011).
Otra posibilidad para potenciar el aprendizaje histórico del
alumnado es preparando exposiciones o “museo de aula” (De los Reyes, 2009).
Esta actividad implica escoger una época concreta y los objetos más
significativos que la caractericen, organizarlos de manera en el tiempo para
poder presentárselas a los visitantes del museo. Se pueden realizar murales con
dibujos explicativos que reflejen cómo los alumnos los imaginan esa época y así
afiancen los conocimientos. Es posible
que tras una visita a un museo realizar un taller didáctico y que cada alumno
seleccione las figuras que desee relacionadas con el tema tratado y elaborar un
trabajo manual para que integren lo que han aprendido. Por ejemplo, si vamos a
trabajar con el tiempo histórico de la prehistoria, que reproduzcan un material
o utensilio propio de la época, que
elaboren piezas que simulen ser restos arqueológicos, incluso que fabriquen un collar prehistórico
o una pintura rupestre.
Cabe destacar como propuesta didáctica las recreaciones
históricas mediante la dramatización o role playing Se trata de una
herramienta didáctica que supone un juego para el alumnado de Infantil a la vez
que es útil para entender la situación y estilo de vida de épocas lejanas, así
como llegar a empatizar con generaciones pasadas (Feliu y Hernández,
2011). La teatralización de leyendas o
episodios históricos conlleva conocer aspectos sobre la vida cotidiana de ese
tiempo para realizar el vestuario y la escenografía (Solé y Serra, 2000). Todo
esto permite a los alumnos de Educación Infantil que tengan una idea concreta
de cómo vestían, qué comían o qué tipo de objetos utilizaban diferentes
culturas históricas.
Una propuesta favorable para investigar la historia es a
través de la propia historia personal de los infantes, donde las fuentes
históricas que se utilizan son directas: las fotografías, objetos personales,
testimonios que aporten los niños desde su nacimiento hasta el momento
presente. Además, se puede utilizar un hilo conductor en el que el aula se
convierte en su “cápsula o baúl del tiempo” o “caja genealógica” donde van a
tener que exponer al resto de la clase su historia personal (Cuenca y Estepa,
2005). Otra opción es que sea el profesorado quien prepare la “cápsula o baúl
del tiempo” y el alumnado quien la descubra y deduzca información a partir de
los objetos que están dentro o que los infantes realicen una cápsula de su
tiempo presente y que sea desvelada en un futuro por alumnos de otros
cursos. La historia personal posee
múltiples variantes tales como la elaboración de un árbol genealógico o línea
del tiempo ilustrada (Miralles y Molina, 2011).
Una última propuesta didáctica en la que se trabaje el
tiempo histórico es la realización de una excavación arqueológica ya sea en el
patio o en el aula. La excavación se
lleva a cabo con palas y pinceles y a medida que van encontrando las piezas,
deben ir dibujándolas en un cuaderno de campo la catalogación. De esta manera,
afianzan el conocimiento del tiempo histórico ya que el alumnado de Infantil
puede ir clasificando los restos arqueológicos en cada una de las épocas para
después trabajar aspectos de la vida cotidiana a lo largo del tiempo.
(Frapiccini y Recanatini, 2008).
Finalmente, una forma concreta de enseñanza activa que
resulta muy adecuada para trabajar en la etapa de Educación Infantil es el
método de proyectos. Las fases para el desarrollo del proyecto de investigación
tienen en cuenta los principios establecidos por Kilpatrick (De Pablo y Vélez,
1993) en primer lugar, elegir un tema de estudio y en segundo lugar, aportar
los conocimientos necesarios sobre el mismo.
A través de esta metodología, se pretende generar en las
aulas espacios para la manipulación, vivencia y reconstrucción de ciertos
hechos históricos y sociales, al mismo tiempo que se tiene como objetivo
investigar sobre diferentes fuentes como son los textos literarios
tradicionales imágenes, cuentos que traten el pasado y el juego simbólico. Un
ejemplo de trabajo por proyectos es seleccionar un eje temático, sea sincrónico
o diacrónico y realizar diferentes actividades de diferente
naturaleza para abordar ese tema a lo largo de todo el periodo escolar. En este
caso, “Los romanos” donde se introdujeron actividades como un mercado romano
entre los rincones de aula, se hizo una simulación de comida romana, se elaboró
un mosaico romano y se realizó en el terrario del patio una simulación de
excavación arqueológica. El profesorado estableció los siguientes objetivos:
conocer otras culturas diferentes; establecer comparaciones entre los romanos y
el mundo actual; trabajar el lenguaje y la exposición oral; buscar información
en diferentes soportes.
Miralles Martínez, Pedro; Rivero Gracia, Pilar. (2012). Propuestas de innovación para la enseñanza de la historia en Educación Infantil. REIFOP, 15 (1), 81-90.
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